"Siempre que cobro, vengo y compro unos dólares. No sé por qué, pero los guardo para viajar ahora, en las vacaciones que se vienen". El relato de Ricardo, un pequeño ahorrista que ayer fue a la City tucumana a adquirir divisas, agrega un elemento más a la presión que hay sobre el dólar por el año electoral y por la crisis global: la necesidad de resguardarse ante los cambios para que las vacaciones familiares no se conviertan en un espejismo.
En los últimos días, las casas de cambio estuvieron muy activas por la demanda del pequeño tenedor. Pero también con que las agencias autorizadas tomaron sus preocupaciones para adecuarse a las disposiciones del Banco Central, respecto del lavado de dinero. Un ejecutivo de una de las casas de cambio de la city local comentó a LA GACETA que, en los últimos días, se observó mayores operaciones con tickets cortos, esto es de bajo valor. "Si bien el Central autoriza a vender hasta $ 30.000 (unos U$S 7.000), tratamos de acotar las operaciones para evitar la acción de los coleros", indicó. Se refería de este modo a los operadores del mercado negro.
Generalmente, los pequeños ahorristas adquieren entre U$S 500 y U$S 1.000 al mes. "Quienes deseen operar, deben traer el DNI y recibo de sueldo (según el monto). En nuestro caso, no operamos con los beneficiarios de planes sociales", señala. Esto tiene una explicación. Los operadores sostienen que es el segmento más propenso a ser captado por el mercado informal. Algunas agencias hasta acceden a los padrones de beneficiarios.
En otro local, las disposiciones están escritas: sólo dos operaciones mensuales. Si el ingreso es mayor a $ 3.000, el ahorrista podrá adquirir hasta U$S 1.000, lo mismo que el monotributista entre las categorías D a L. Si el ingreso mensual es inferior a $ 3.000 o se trata de un monotributista de las categorías B o C, sólo podrá acceder a comprar U$S 200.
Los bancos a su vez mantienen su política: sólo venden dólares a sus clientes. En Tucumán, como en otros lugares, también opera un mercado paralelo, en el que el dólar cotiza a $ 4,49 por unidad, según fuentes del mercado.
Los motivos
Según el analista Adolfo Haga, tanta demanda de dólares del pequeño ahorrista tiene dos explicaciones. Por un lado, aún hay dinero cash en poder del público que, habiendo satisfecho sus demandas de consumo, le quedan algunos pesos para resguardarlos en dólares. "Es el que ve en el dólar como una mercadería que está en plaza y que le brinda seguridad y liquidez en cualquier momento", explica. Por otro lado, el fenómeno se explica en la incertidumbre política, no por las elecciones, sino más bien por las medidas económicas que puede llegar a tomar el Gobierno para los próximos cuatro años. "Ojo, sólo hablamos del mediano y pequeño inversor, porque el más grande encuentra refugio en otras posiciones o en otro tipo de bienes", puntualiza.
Otros analistas y ejecutivos del mercado consultados por nuestro diario agregan el tercer factor: la necesidad de la población de asegurarse las vacaciones, con dólares en la billetera, sea cual sea el destino para el descanso.
Con todo esto, no hay grandes variaciones en las pizarras. Así puede conseguirse el dólar a $ 4,26 para el tipo comprador y a $ 4,32 para la punta vendedora.
Carlos Liser, analista de Puente, dice que la demanda minorista adicional no es tan significativa y que en los últimos dos meses hubo más compras por parte de bancos y de empresas. "El Banco Central, a la vez, tomó una postura más agresiva, con el fin de controlar el tipo de cambio. Y así evita cualquier tipo de oscilaciones", acota.
Carlos Risso, de Zonabancos, sijo que si bien el mercado cambiario sigue siendo demandante de billetes por parte del público, se comenzó a observar que las compras van perdiendo fuerza a medida que pasan las sesiones. "Esto es fruto, entre otras cosas, de la gravitante intervención de la banca oficial liderada por el Banco Central", señala a la agencia DyN.